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REVISTA DE LA ASOCIACIÓN DE GENERALES DE LA POLICÍA NACIONAL DEL ECUADOR
un perro es la mejor solución. Nunca más llegarás a un hombre muy sensible y amante de los animales, lo
una casa vacía y siempre tendrás a alguien de buen alimentaba de su propia mano y recibía a cambio más de
humor que te recibirá con cariño y “una sonrisa”. sesenta kilos de cariño a veces tan efusivo que se dice que
• Previene enfermedades. Los perros salen a la calle más de una vez lo vieron tambaleándose cuando Nevado
y con ello transporta bacterias y otros gérmenes a le llevaba sus patas al pecho para lamerlo.
los que poco a poco nos vamos inmunizando cuando La amistad de Bolívar, Nevado y Tinjacá se hizo muy
vivimos con un can. Tener una mascota canina puede fuerte. El valiente Nevado era muy conocido y entró
mejorar el asma, e incluso debido al ejercicio que victorioso a Caracas junto a su ejército, tras la culminación
debemos hacer al sacarlo a pasear, podemos prevenir de la Campaña Admirable, recibiendo contento las flores
enfermedades cardíacas. que se enredaban en su pelaje. Perro héroe, pues se decía
• Mejora nuestra salud física. Tener un perro es una que en los campos de batalla se podían oír su ladridos
responsabilidad más, por lo que ello nos hace estar cuando, fiero, atacaba a los enemigos, aunque más de una
activos. Tener un programa de ejercicio nos ayuda a vez estuvo en peligro, cosa que le preocupaba mucho a
estar sanos por dentro y por fuera. sus amigos quienes tuvieron que amarrarlo a la cola de un
caballo para protegerlo.
• Reduce el estrés. Se ha demostrado que la presencia
de un animal calma el estrés tal y como nos enseñó Nevado no pasaba desapercibido ni para los enemigos
una conocida marca de alimentación para mascotas. de Bolívar, por lo que en la oportunidad que tuvieron
lograron apresarlo junto a Tinjacá para mantenerlos
Nevado fue el perro fiel del Libertador Simón Bolívar y lo incomunicados por meses hasta que el ingenioso indígena
acompañó durante muchas travesías y batallas. logró escapar y desde la oscura maleza le silbó al perro
Bolívar y Nevado unieron sus destinos cuando el prócer para que lograra liberarse también. Heroicamente el perro
recorrió los Andes venezolanos durante la Campaña lo alcanzó y terminaron internados en el páramo luego de
Admirable (1813). El perro enfrentó a la tropa de esconderse alejados de carreteras y caminos.
Bolívar cuando estos pretendían ingresar a la Hacienda El Libertador finalmente escuchó rumores de sus amigos
Moconoque (cerca del pueblo de Mucuchíes) , en busca y volvió a Mucuchíes para encontrarse con el indio. Al
de resguardo y alimentos. Bolívar quedó impresionado de preguntarle por el perro, Tinjacá le confirmó que estaba
la valentía del animal para confrontar a sus hombres con escondido en las montañas. Bolívar decidió silbarle él
fusiles y lanzas. mismo y a los pocos segundos el inconfundible y corpulento
Se cuenta que a mediados del año 1813, el Libertador Nevado llegó a su feliz encuentro. Lamentablemente, su
Simón Bolívar hizo una parada a las puertas de la Hacienda felicidad no duraría mucho.
Monocoque, cerca del pueblo de Mucuchíes, durante El 24 de junio de 1821, cuando se libraba la batalla de
el recorrido con su ejército por los Andes venezolanos. Carabobo, que selló la independencia de Venezuela,
Llegando a la hacienda, un enorme perro lanudo, negro Bolívar recibió una terrible noticia. Apenas había cesado
como el azabache y con pintas blancas sobre orejas, lomo la lucha y comenzaba a sonar la diana de triunfo fue
y cola que simulaban copos de nieve, se abalanzó sobre informado de que Nevado y Tinjacá habían sido heridos
un escolta de caballería para defender su casa. Antes de de muerte. Presuroso los buscó entre los heridos y cuando
que las lanzas de los soldados embistieran contra el can, llegó hasta Tinjacá solo pudo escucharle decir “Ah, mi
la voz del mismo Bolívar las detuvo pidiendo que no se General, ¡nos han matado al perro!” A pocos pasos yacía
le hiciera daño y elogiando la grandeza y hermosura del Nevado atravesado por una lanza y con su largo pelaje
ejemplar. tinto en roja sangre. Cuentan que una lágrima de dolor
En ese momento, el dueño de la casa, Don Vicente Pino, brilló en los ojos de Libertador.
llamó al perro por su nombre, Nevado, y éste respondió Así fue la grandiosa historia de este singular héroe que
sin chistar yéndose al patio a regañadientes. Don Pino se encarnó a la raza de perro propia del páramo merideño,
puso a las órdenes del ejército patriota y, al despedirse el mucuchíes. Estos perros, también conocidos como
para continuar hacia Mucuchíes, Bolívar, aún admirado mucuchiceros, se originaron hace más de 400 años del
por la valentía de aquel fiel animal, le pidió a Don Pino cruce del perro nativo con Mastín de los Pirineos, Mastín
que le consiguiera un cachorro de esa raza. Pasado un rato, Español, Pastor de Atlas y Gran Pirineo que fueron traídos
el General recibió a un niño con el encargo: el cachorro por los españoles para pastorear ovejas. Con el tiempo,
era el mismísimo Nevado, acompañado por un indígena esta mezcla fue delineando las características de una
llamado Tinjacá quien, demostrándole a Bolívar con un hermosa raza de perro de trabajo, poderoso y versátil”.
singular y profundo silbido que el can le era fiel, se unió a
su ejército para cuidarlo. Tomado de “Tulio Febres Cordero”
Escritor Venezolano
Así comenzaron las aventuras con Nevado. Bolívar,
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